Referendo y popularidad de Uribe

Usar puntuación: / 0
MaloBueno 

Hace un par de semanas un amigo de Medellín me hizo caer en cuenta que si la popularidad del presidente Uribe es del 70% y el censo electoral es de 24.500.000 ciudadanos, el Referendo no podrá obtener menos de 17.150.000 votos. Como el ejercicio del 25 de octubre es un plebiscito  y como la ofensiva publicitaria es sin límites, los votos que se han de emitir  en aquel memorable sábado electoral para "salvar" a Colombia no deben bajar de esa cifra. Ya nadie discute que es un plebiscito. Lo dicen las gentes humildes que hablan con el Presidente. "No entiendo mucho,  pero le voy a votar su refrendo". "¿Para qué le damos más vueltas?", pregunta el ex presidente Samper.

Jamás había existido un hostigamiento oficial contra los ciudadanos como el que vivimos en estos días. No se puede prender un radio ni encender un televisor sin  tropezar con la voz y la imagen del primer Mandatario haciendo malabares verbales y gesticulaciones histriónicas para convencer incautos. Y si no es el propio Presidente, entonces son sus inmediatos colaboradores o los inefables publicistas del régimen. Ni la tropa, que está inhabilitada para votar, ni el Gran Hermano, se salvan. La ofensiva presidencial por el plebiscito, en muchos escenarios -foros y asambleas-  ha suscitado el temor de algunos servidores públicos, debido a que el presidente Uribe los hace aparecer ante la opinión pública como los responsables de la falta de educación, agua potable, alcantarillado, hospitales, campos de recreación, etc.

Unos estudiantes de posgrado me contaron en Cali, que en el foro que el presidente Uribe hizo en Palmira para promover su plebiscito, la gente se quejó por la falta de servicios públicos en general y que a cada reclamo de los asistentes, el jefe de Estado, contestaba con estas o parecidas frases: "Por eso es que hay que eliminar las contralorías...Con la platica que hoy se gasta en la Contraloría podemos resolver esos problemas". Así, una y otra vez, porque el doctor Uribe Vélez piensa que aún no es Presidente y necesita ver correr sangre a raudales para levantar votos. Es la misma actitud que asumió contra las ONG. Agregaron mis informantes -uno también los tiene- que después de la humillante afrenta, la Contralora de Palmira no quería sino que se abriera un cráter en la mitad de la reunión y se la tragara. Afortunadamente la solidaridad y calidez de los palmireños, impidieron una agresión contra la integridad física de la funcionaria.

El relato de los estudiantes coincide con un pasquincito que me entregaron en el hotel donde me hospedé, publicado por Fenalco, donde se explica -mejor de engaña- punto por punto las bondades del Referendo. En el numeral 12 se dice que el Referendo propone: "Que se destinen nuevos dineros para educación, acueductos y alcantarillados". ¿Qué colombiano no quiere esto? La manera amañada como está procediendo el Gobierno para vender su plebiscito y el hecho de juntar el Referendo y elecciones en un solo proceso, hace nulo el mecanismo de participación por expresa prohibición de la ley 134 de 1994. Leyendo el pasquincito y viendo y escuchando la falaz propaganda oficial, he recordado la reflexión de Bismarck: "Nunca se miente más que después de una cacería, durante una guerra y antes de unas elecciones".

Bueno, ¡que llegue pronto el 25 de octubre! Que el presidente Uribe reciba los 17.150.000 votos y que comience a gobernar.  La valerosa actitud de Piedad Córdoba y de los demás miembros de la DNL, han salvado la dignidad del liberalismo. Si estos dirigentes, el PDI, el FSP y otras fuerzas, obtienen el 30%, es decir, si hay 7.350.000 de abstencionistas, está asegurada la democracia. Es un buen comienzo para iniciar la resistencia civil contra todo lo que el presidente Uribe anida en su hinchado y soberbio corazón.

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar

Libros Publicados

Banner

Suscripción a Artículo

Actualidad


¿Acepta HTML?

CreativeCommons


Creative Commons License
Todo el contenido y las descargas de este sitio están publicados bajo una licencia de Creative Commons