Vuelven los paramilitares
En cuanto a su origen, en un principio apenas se tenía la sospecha de que los grupos paramilitares eran apoyados por algunos sectores de la fuerza pública y por empresarios del agro. Pero con el correr del tiempo, quedó al descubierto la estrecha relación de esas bandas con el Estado y con la empresa privada. El propio Mancuso dijo ante los tribunales que era imposible crear esos ejércitos contrainsurgentes sin el apoyo estatal y de los gremios económicos. En efecto, en mayo de 2007 admitió que “con el comandante Carlos Castaño, y a través de la Convivir Papagayo, se acordó el pago de tres centavos de dólar por cada caja de banano exportada”. Uno de los “notables” del proceso de negociación entre Pastrana-Farc, Carlos Lozano, en entrevista realizada para la investigación “Los males de la guerra” que adelanta el Grupo Hombre-Sociedad-Estado, dijo: “Los grupos paramilitares, que algunos investigadores llaman paraestatales, son apoyo fundamental en la lucha contrainsurgente de un régimen. Por lo general asumen la guerra sucia, que le es vedada al Estado por el control que ejercen sobre éste los organismos internacionales y las ONG. Estos grupos paramilitares surgen al amparo del Estado pero también con la colaboración y protección de los empresarios”.
Desde los años 50 del siglo XX existen paramilitares en Colombia, a la manera como estos grupos armados han tenido presencia en muchos países de América Latina, pero la versión actual tuvo su origen en el seno del narcotráfico –que también es parte del establecimiento–, pues fue en las entrañas de ese negocio ilícito donde se gestó, nació y dio los primeros pasos en su trayectoria criminal. Y algo más: sus finanzas giran en torno al narcotráfico. Acaparar tierras usurpadas a los campesinos, proteger cultivos y comercializar droga son sus principales actividades. Efectivamente, las primeras bandas paramilitares las organizó el narcotraficante Gonzalo Rodríguez Gacha, y el cartel de Medellín creó el aparato armado Muerte a Secuestradores (Mas) en 1981, con el fin de perseguir guerrilleros y familiares de éstos. El 3 de diciembre de ese año, un helicóptero lanzó miles de volantes sobre la ciudad de Cali, anunciando públicamente la creación del Mas. En ese comunicado se advertía que 223 jefes de la mafia se habían unido y habían aportado dinero para crear un escuadrón de 2.230 hombres, cuya misión sería ejecutar sin fórmula de juicio a cualquier persona comprometida en algún secuestro.
| < Prev | Próximo > |
|---|
Suscripción a Artículo
CreativeCommons
Todo el contenido y las descargas de este sitio están publicados bajo una licencia de Creative Commons
Articulos Relacionados
- La mujer y la guerra
- Abolir las causas de la guerra es prioritario
- ¿Cómo terminar nuestra guerra?*
- El inútil papel de la guerra
- Los tucanos: el negocio de la guerra
- Atajar la dictadura es la opción
- Los imperios y sus guerras
- Platón y los males de la guerra
- Platón y las guerras intestinas
- El político según Platón
- Les voy a dar mucha lidia en la CPI: Uribe
- ¿Cuál choque de trenes?
- Año internacional de la papa
- Que caigan las caretas
- La universidad y la paz
- Selección cultural y conflicto
- Los falsos positivos
- Lecciones de las consultas
- Responsabilidad política
- Financiación de la investigación
- Las pirámides de Uribe
- Los problemas del agua
- La carta de los intelectuales
- Los secuestrados por la guerra
- Ninguna guerra es limpia
- Ilegitimidad de la reelección de Uribe
- Ninguna guerra es justa
- Ninguna guerra es humanitaria
- Carta abierta a las Farc
- ¿Qué significa el grito de la Independencia?
- Uribe: una psicología de guerra
- Causas del conflicto armado colombiano
- El deporte en los griegos: una mirada desde Platón
- Un vuelo fugaz sobre Colombia
- Varinia, la mujer de Espartaco
- Investigar es pensar
- Por el fortalecimiento de la educación pública en el siglo XXI
- Ocho años de concentración de poder
- La careta de la ley
- "Farcpolítica": otra tramoya del régimen
- La derecha extrema
- Tras de ladrones, bufones
- Los contextos donde se expidió la carta de derechos de la Constitución de 1991
Últimos artículos
- ¿Cómo terminar nuestra guerra?*
- El bicentenario del 20 de julio de 1810 en cuatro tiempos
- Una década perdida
- Introducción a la quinta edición de la Pequeña Política de Uribe
- Los contextos donde se expidió la carta de derechos de la Constitución de 1991
- Tras de ladrones, bufones
- La derecha extrema
- Video Hacia la relegitimación del Estado


